Seguros de vida: guía completa
IUL, vida entera y gastos finales: cuál te conviene.
Leer artículo →Un seguro de vida entera está diseñado para protegerte toda la vida, mientras se mantengan las condiciones de la póliza. Además del beneficio por fallecimiento, acumula valor en efectivo, con primas y beneficios más predecibles que un IUL. Te explicamos cómo funciona y para quién es.
Empezar
Es un seguro de vida permanente: no tiene un plazo de vencimiento como otros seguros, sino que está diseñado para acompañarte toda la vida.
Mientras pagues las primas y se cumplan las condiciones de la póliza, la cobertura está diseñada para permanecer vigente durante toda tu vida.
Las primas suelen ser fijas desde el inicio, lo que facilita planificar tu presupuesto. Lo que rige es el contrato de tu póliza.
Al fallecer, la aseguradora paga el beneficio por fallecimiento a tus beneficiarios, que pueden usarlo para lo que necesiten.
Parte de lo que pagas se acumula dentro de la póliza como valor en efectivo.
El valor en efectivo crece con el tiempo según las garantías del contrato. Suele crecer despacio en los primeros años.
Mediante préstamos sobre la póliza o retiros, cuando haya valor suficiente. Hacerlo reduce el valor en efectivo y el beneficio por fallecimiento, y puede generar impuestos.
Recibirías el valor de rescate: el valor en efectivo menos cargos y préstamos pendientes.
Algunas pólizas de vida entera pueden pagar dividendos. Es importante entenderlos bien.
Son pagos que la aseguradora puede hacer a los asegurados de ciertas pólizas cuando sus resultados lo permiten.
Los dividendos dependen de los resultados de la aseguradora y no están garantizados. No deben presentarse como una ganancia segura.
Según la póliza, pueden recibirse en efectivo, usarse para reducir la prima o dejarse dentro de la póliza. Tu contrato indica las opciones.
Lee: Divulgaciones
Es una buena opción para quien busca una cobertura permanente con una estructura estable.
Si prefieres primas y beneficios predecibles antes que flexibilidad.
Si quieres que tus beneficiarios reciban un beneficio sin importar a qué edad fallezcas, mientras la póliza siga vigente.
El IUL ofrece más flexibilidad y un crecimiento vinculado a un índice, pero requiere más seguimiento. La vida entera es más predecible.
Nuestros dos seguros permanentes, lado a lado. Lo que rige es el contrato de cada póliza.
Desliza la tabla hacia los lados para ver todo →
| Característica | Vida entera | IUL |
|---|---|---|
| Primas | Generalmente fijas | Flexibles dentro de límites |
| Crecimiento del valor en efectivo | Garantizado según el contrato | Según un índice, con tope y piso |
| Dividendos | Algunas pólizas pueden pagarlos (no garantizados) | No aplica |
| Predictibilidad | Alta | Menor: depende del índice y de los cargos |
| Seguimiento | Ocasional | Periódico: si el valor no alcanza, puede caducar |
Unos datos rápidos y continúas al formulario completo.
Algunas pólizas de vida entera pueden pagar dividendos, pero no están garantizados: dependen de los resultados de la aseguradora.
Generalmente son fijas y más predecibles que en un IUL. Lo que rige es el contrato de tu póliza.
Ambos son permanentes y acumulan valor en efectivo. La vida entera suele tener primas fijas y un crecimiento garantizado según el contrato; el IUL tiene primas flexibles y un crecimiento vinculado a un índice, con tope y piso, y requiere más seguimiento.
En las pólizas permanentes, sí, mediante préstamos o retiros. Hacerlo reduce el valor en efectivo y el beneficio por fallecimiento, y puede generar impuestos.
La aseguradora te presta dinero usando el valor en efectivo como garantía. Mientras no lo pagues, reduce el beneficio por fallecimiento y puede generar intereses.
Lo que recibirías si cancelas la póliza: el valor en efectivo menos los cargos por rescate y los préstamos pendientes.
Depende de la póliza. En algunos casos el valor en efectivo cubre los cargos por un tiempo; si no alcanza, la póliza puede caducar y perderías la cobertura.
En general, se paga libre del impuesto federal sobre la renta. Hay excepciones según cada caso; consulta a un profesional de impuestos.
Depende de tu edad, tu salud, tus hábitos, el tipo de póliza y el monto de cobertura. Cualquier cifra antes de la solicitud es preliminar: la prima final la define la aseguradora.
No. Solicitar información o una cotización no tiene costo ni te obliga a contratar.
Depende de la aseguradora, del producto, de tu edad y del monto de cobertura. Algunas pólizas no lo requieren y otras sí.
Depende de tus ingresos, tus deudas, cuántas personas dependen de ti y tus metas. Un agente licenciado te ayuda a calcularla.
Sí. Puedes nombrar a varios beneficiarios y repartir porcentajes, según las reglas de tu póliza.
Podemos recibir tu consulta, pero solo podemos colocar pólizas en Texas. Si vives en otro estado, podremos referirte a un agente con licencia en tu estado.
Sí. Toda la asesoría es en español, con un agente licenciado en Texas.